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viernes, 2 de abril de 2010

Palabra de Chesterton (VI)

El fanatismo no es sino la incapacidad de concebir alternativa a cualquier proposición, y nada tiene que ver con la creencia en la proposición misma. Un hombre puede estar tan seguro de algo como para dejarse quemar por ello o enfrentarse a todo el mundo y, sin embargo, no estar un solo paso más cerca de ser un fanático. Será un fanático únicamente cuando no pueda comprender que su dogma es simplemente un dogma, aunque sea una verdad.

Extraído de Lectura y locura, pág. 209, artículo El fanático, 2008, Ediciones Espuela de Plata.

domingo, 28 de febrero de 2010

Diario del centinela, capítulo XIV: Cartas a/de ultramar.

Esta entrada tampoco la escribe el centinela, sino nuevamente su creador. No es que siga bajo arresto en el cuartel, ni tampoco está sigue malherido, sino que prefiero esperar un poco más y seguir viendo sus reacciones, a ver si realmente puedo fiarme de él. Por lo pronto diría que si.

Por lo pronto diría que mi propia creación me ha recordado una lección. La literatura siempre me ha dado sabias lecciones, pero no pensé que la propia creación pudiera hacerlo, recordándome en este caso que no sé puede ir por la vida de buenazo e inocente, a la vez que recibir la herida también hay que saber darlas. Hay que tener ese puntito de cabrón necesario para que te derribe el primero que llegue. No todo es defender, también hay que saber atacar. No pretendo justificar sus actos. Los primeros días del año fueron un descontrol en las que hizo más mal que bien, sobre todo a si mismo, mas tampoco creo que sea justo condenarlo por una actitud pasajera, sobre todo, viendo lo visto, que ha aprendido la lección, no se puede ser fuego y hielo a la vez, ni tampoco fuego ni hielo en terminos absolutos, hay que estar templado como el acero, estar dispuesto a usarlo cuando sea necesario y tenerlo enfundado el resto del tiempo. El centinela siempre ha sido un buenazo, demasiado, probó ser justo lo contrario y descubrió que tan mala era una actitud como la otra. Ya lo decía Aristóteles, la virtud está en el centro, no en los extremos. Confío en que ahora el centinela realizará mejor su tarea. Su lucha contra si mismo seguirá, eterna e incansable, pero está mucho mejor entrenado ahora, y acompañado...

Ahora mismo está en la torre, haciendo guardia... más o menos. En realidad la guardia la está haciendo su compañero Paulo, aquel al que no tragaba y con quien cada día se lleva mejor. Él está escribiendo (nada de Bloody Haikus, eso está apartado de momento), pero esta vez son cartas a ultramar, cartas que han de cruzar el oceano y volver. Y son para su amorcito en la distancia. En cierta manera se podría decir que sigue estando loco, pero ahora en un mucho mejor sentido, enamoradito perdido. Me late que dentro de unos meses cruzará el oceano...

De ella os podría decir yo mil cosas, pero me detendré y no diré nada sobre ella. Al fin y al cabo ella tiene sus propias maneras de expresarse públicamente, tiene su propia voz y no es nada complicado averiguar de quien se trata. Tan solo diré que mi fondo de pantalla es una fotografía suya de un campo de flores, que cada día la añoro más y que cada vez que me suelta un "te quiero" me hace el hombre más feliz sobre la tierra (si, enamoradito perdido). El resto es una historia entre nosotros en la que estamos aún en las primeras páginas.

Para el mes que viene creo que dejaré al centinela expresarse libremente. A lo mejor incluso se anima y comparte con nosotros alguna de esas cartas de amor que está escribiendo. Por lo pronto voy a dejar otro poema ajena. El mes pasado fue de Julio Martinez Mesanza, el cual ha sacado un nuevo libro que quiero para mi colección. Esta vez dejaré una voz femenina por acá, la de la mujer de Mesanza, Amalia Bautista. Repondiendo el Remedia Amoris de Mesanza, el Contra Remedia Amoris de Amalia. Tal para cual...


CONTRA REMEDIA AMORIS
Yo no soy de ese tipo de mujeres
incapaces de amor y de ternura.
Yo sé lo que es valor y lo que es sangre,
aunque odie el sacrificio y me repugne
la vanidad que nace en la violencia.
Quiero ser la mujer de un mercenario,
de un poeta o de un mártir, es lo mismo.
Yo sé mirar los ojos de los hombres.
Conozco a quien merece mi ternura.
Safe Creative #1004015886467

miércoles, 27 de enero de 2010

Diario del centinela, capítulo XIII: Hora cero.

Hora cero

Empezaré dejando claro que esta página del diario no la narra hoy el centinela, sino el creador del centinela, autor y artífice de sus aventuras y desventuras que son, en parte, también mías propias.

Es un día especial, hoy cumplo 28. Cumplir años no tiene porque ser especial, pero yo le di ese caracter especial a este en concreto hace un año, cuando escribí una entrada en este blog llamada 27+27+27. No te voy a distraer haciendo que la leas ahora. Leela luego si te apetece, que ahora mismo te voy a ir haciendo un resumen mientras voy dando una serie de explicaciones.

Primera explicación, ubicación del centinela sin nombre. Pues al pobre lo tengo descansando en un catre en el cuartel, herido y enfermo. Él se lo ha buscado. Desde que empezó el año y viendo que el plazo se acababa se ha lanzado a las calles, bajo la fría lluvia a enfrentarse a corta distancia, cuerpo a cuerpo, cara a cara, tratando también de emular a Cupido, fallando todos los disparos y siéndole devueltos todos los mandobles. Ha acabado bastante resfriado, agotado y malherido, por no hablar del cabreo que lleva encima. Pensaba que le faltaba audacia y se lanzó a una vana ofensiva final, a darle pleno sentido a aquel grito de todo o nada bajo el cual nació.

Otra razón por la que no está el centinela es porque no me fio de él. Su ansia y desesperanza no solo lo han convertido en un temerario pendenciero, en una amenaza para mi, sino que incluso he visto como en él ha germinado un rencor y deseo de venganza contra quien le asesinó en su momento, no hay más que ver los Bloody Haikus que ha compuesto recientemente, dos de ellos ayer mismo. La luz y la oscuridad de su corazón se han desequilibrado y ahora es más tinieblas que centinela, más ofensor que defensor y es algo que no puedo ni debo ni quiero consentir. No me importa si a mi centinela se le cierran o no las heridas, estará preso hasta que regrese a su equilibrio natural. Eso no implica que no vaya a ver más diario del centinela. Lo habrá en cuanto el centinela recupere la cordura y deje de destrozarse la cordura atacando molinos. Mientras tanto supliré la esencia épica y medieval con mis poemas, lo cual será a su vez todo un reto personal.

Volviendo al capítulo de este mes, hoy es la hora cero. Hay días que tengo la convicción de que lo que escribo se convierte en realidad, y hoy parece ser así. Hace un año dije que me adentraba en un año en un año de ilusiones y desilusiones, en un utópica cruzada en pos del amor y así ha sido, ese es un buen resumen para el año que ha pasado. Dije, escribí también que si llegaba a los 28 sin resultados tendría que aceptar que el amor se escapa de mis manos y abandonar su búsqueda. Así también ha sido. Nada más empezar el año y tras recibir malas noticias en lo emotivo me quedó claro que en estos 27 días restantes no iba a conseguir nada, independientemente de la intensidad, la audacia y la picaresca que usara en lo que me restaba de tiempo. Reconozco que el amor se me escapa por completo. No se atiene a reglas, tácticas, esfuerzos ni valentía. No hay estrategias ni argucias que valgan, todo es en vano, y es por eso que abandono mi empeño y mi arrojo. Si me quieren, que me encuentren.

Con eso llego al último punto de mi controversia escritura-realidad, el punto alegre y feliz. Al igual que llegué a los 27 y mi vida no era lo que me había imaginado, he llegado a los 28 de una manera que no había imaginado. Me imaginaba desesparanzado y desilusionado, lacrimoso, renegando por completo del amor, negando por completo su existencia, cabizbajo planeando un resto de existencia, que no vida, en completa soledad, tras comprobar en la práctica que puedo arrastrar una subsistencia de días sin amor y noches de sábanas frías. Pero tal y como escribí, curiosamente la vida es tan jodidamente puñetera como para que el amor aparezca precisamente cuando había renunciado a él por segunda vez en mi vida, convirtiendo ¡aleluya! a mi imaginación en una embustera.

Una antigua amistad a la que entonces, cegado por un fútil amor, no le presté la atención debida ha entrado en mi vida de manera totalmente inesperada mientras yo pensaba en como darle el tono más triste y melancólico posible a estas líneas. ¡Bendita sea la contradicción, que al final todo salió al contrario de lo que pensaba pero tal y como lo escribí! Tal vez no debería hacerme ilusiones, ella está lejos, demasiado, puede incluso que cuando la distancia sea cero no pase nada, no se inflamen nuestros corazones, pero en estos meses he aprendido que sin ilusión no se puede vivir. En mi vida ya no hay sitio para la desilusión, disfruto cada día con una sonrisa. Su cariño y su ternura, aunque lejana, me ha demostrado que el amor siempre es posible. No sé que me depara mi vida, que no mera existencia, no sé si realmente volveré a disfrutar o no del amor en sentido pleno. Solo sé que mi objetivo en este vida es compartir este amor que me desborda con la mujer adecuada y para ello dejo mi corazón abierto de par en par, sin miedo ninguno. Que entre en él la personita que tenga que entrar, a ser posible, ella.

En esta hora cero firmo otro fin y otro principio, y vuelvo a dejar el cuaderno y el boligrafo sobre la mesilla, por si este atontado de 27 años escribe en sueños alguna frase que deba leer mañana un esperanzado de 28 años.


Ah, el poema correspondiente a este diario del centinela... pues ya que no está el centinela pondré algo de Mesanza, uno de sus remedia amoris, por ejemplo:

REMEDIA AMORIS II
Los soldados asirios nunca amaron.
Así se afirma en un tratado antiguo.
Si no te sirve el caso, a mí tampoco,
pero deja el amor para mañana.
Si desprecias la guerra, no guerrees:
dedícate al estudio, por ejemplo,
hay campos no trillados todavía:
el imperio kitán, Sarai quemada,
la diplomacia escita, el Siglo Oscuro,
pero deja el amor para mañana.


P.D.: Por si realmente todo sucede tal y como escribo... ¡que desaparezca el oceano, que se hagan añicos el tiempo y el espacio, que se inflamen nuestros corazones cuando la distancia sea cero, que lo será, y que saboree el amor de mis labios mientras yo lo disfruto de los suyos! Ut sit!
P.D.2.: Releyéndome a lo mejor da la idea de multple personalidad, pero no es así. Pessoa decía que el poeta es un fingidor. Yo acepto esa idea y por ello uso diversas máscaras a la hora de escribir.
Safe Creative #1004015886474

domingo, 24 de enero de 2010

Respuesta tardía a Amalia Bautista

Quiero ser la mujer de un mercenario,
de un poeta o de un mártir, es lo mismo.

Amalia Bautista, poema Contra Remedia Amoris, libro Cárcel de Amor, página 11, editorial Renacimiento, Sevilla, 1988.


Respuesta tardía a Amalia Bautista

Pues yo prefiero ser marido de una pícara,
de una poeta o de una publicista,
es lo mismo...

30-12-2009


Safe Creative #1004015886481

sábado, 23 de enero de 2010

Uni-verso nº 1 . Emilio Prados

Uni-verso nº 1. Emilio Prados

Desnudo como un ciego,
a oscuras
aprieto parpados y dientes,
me busco en lo más recóndito,
entre mis ruinas oxidadas.
No quiero, no necesito abrir los ojos,
los siento, los suyos en mi,
clavados y confusos,
aguardando una respuesta que no hallo.

No les haré esperar, me inventaré
y dejaré que hagan lo de siempre,
que edifiquen sus propias conclusiones.

Yo voy a seguir buscándome...
oscuridad adentro.

20-1-2010

Safe Creative #1004015886504

De

De

Del fuego y su luz,
de la luz que realza los contrastes,
de los contrastes de siempre,
de que siempre fue nunca,
de que nunca es mentira,
de las mentiras a medias,
de esas medias que atraen mi mirada,
de una mirada capaz de detener el tiempo...,
de un tiempo en pretérito perfecto,
del perfecto idiota que soy a veces,
de esas veces que paro para escuchar la vida,
de que una vida me sabe a poco,
de ese poco metáfora de todo,
de todo esto, hoy os escribo estas líneas.

11-1-2010


Safe Creative #1004015886511

viernes, 22 de enero de 2010

Palabra de Chesterton (V)

Hace poco estuve intentando convencer a redactores y lectores de un excelente diario socialista de que la democracia, después de todo, era algo muy decente. Fracasé. Aquellos redactores y lectores eran gente verdaderamente encantadora e incluso divertida, pero no fueron capaces de digerir una paradoja como la de que los pobres tienen realmente la razón y los ricos están realmente equivocados. A consecuencia de aquello les ha quedado para siempre la tendencia a asociar mi nombre al a ginebra –bebida de la que no gusto en absoluto– y el maltrato a las esposas –pasatiempo para el cual carezco de la energía necesaria–.

Extraído de Lectura y locura, pág. 184, artículo Tommy y las tradiciones, 2008, Ediciones Espuela de Plata.