miércoles, 31 de agosto de 2011

Fragmento de 1Q84 (II).

Tras haber terminado mi lectura de 1Q84 resalto este fragmento:


—Donde hay luz tiene que haber sombra y donde hay sombra tiene que haber luz. No existe la sombra sin luz, ni la luz sin sombra. Eso cuenta Carl Jung en una de sus obras.
»“La Sombra es malvada del mismo modo que los seres humanos somos positivos. Cuanto más nos esforzamos por convertirnos en seres perfectos y bondadosos, más aclara la Sombra su propósito de ser oscura, malvada y destructiva. Cuando las personas intentan superarse para ser perfectos, la Sombra desciende al infierno y se convierte en el Diablo. Ello se debe a que, en el mundo natural, el hecho de que las personas se conviertan en algo superior o algo inferior a ellas es igual de pecaminoso.”

Lo cual me recuerda:
Tercera Ley de Newton.: Con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria: es decir, las acciones mutuas de dos cuerpos siempre son iguales y dirigidas en sentido opuesto.

Y también me recuerda:
V de Vendetta:
-Esa es la razón de todo esto. Te estás vengando de todo lo que le hicieron a ella... y a ti.
-Soy el resultado de lo que me hicieron. Es un principio básico universal que toda acción tiene una reacción igual y opuesta.
-¿Así es como lo ves, como una ecuación?
-¡Lo que me hicieron fue monstruoso!
-Y crearon un monstruo...

Por lo cual:
Si reflexionamos sobre los actuales acontecimientos, ¿qué es reacción de qué y que reacciones surgirán de dichas reacciones?

martes, 23 de agosto de 2011

Fragmento de 1Q84.

De vez en cuando en mis lecturas me encuentro con pequeños fragmentos que me llaman la atención, en este caso por el detallismo de la descripción y la mala baba que se gasta el autor en estos tres parrafos.

Ushikawa era un hombre de baja estatura, que aparentaba unos cuarenta y cinco años. Su torso había perdido todo estrechamiento en la cintura, era gordo, y la grasa se le acumulaba alrededor del cuello. Pero, en cuanto a la edad, Tengo no estaba completamente seguro, puesto que la singularidad de sus rasgos (o la rareza) dificultaba captar los elementos que permitían deducir su edad. Parecía mayor y parecía más joven. Aunque se nos dijera que tenía entre treinta y dos y cincuenta y seis años, no nos quedaría más remedio que aceptarlo. Tenía la dentadura en mal estado y la columna un tanto combada. Su gran coronilla, chata de un modo poco natural, estaba clava, y, alrededor, la cabeza parecía deforme. La forma achatada le recordaba a Tengo un helipuerto militar construido en lo alto de una pequeña colina estratégica. Lo había visto en una documental sobre la guerra de Vietnam. Los gruesos pelos rizados de color negro que le quedaban, aferrados alrededor de la cabeza chata y deforme, se extendían más de lo necesario cubriéndole las orejas sin ton ni son. La forma de aquel cabello probablemente haría pensar, a noventa y ocho de cada cien personas, en un pubis. Qué les evocaría a las otras dos personas no le incumbía a Tengo.
Por la fisonomía y las facciones de aquel personaje, se diría que era completamente asimétrico. Fue lo primero que Tengo advirtió cuando lo vio. Es cierto que todas las personas son asimétricas en mayor o menor medida, así que no contravenía las leyes de la Naturaleza. Su propios párpados, el izquierdo y el derecho, tenían una forma un tanto diferente el uno del otro. El testículo izquierdo le colgaba un poco más abajo que el derecho. Nuestros cuerpos no son productos elaborados en masa en una fábrica, siguiendo un mismo patrón. Pero la asimetría en el caso de aquel hombre sobrepasaba los límites de lo razonable. El desbarajuste de proporciones que cualquiera podía captar con claridad irritaba forzosamente y provocaba malestar a quien se ponía frente a él. Era como colocarse delante de un espejo totalmente torcido (y, a pesar de ello, de una nitidez repugnante).
El traje gris que llevaba estaba lleno de pequeñas arrugas. Traía a la mente la imagen de una planicie erosionada por un glaciar. Una parte del cuello de la camisa se le salía del traje y el nudo de la corbata estaba torcido, como si se contorsionara por el desagrado de tener que estar allí. Tanto el traje como la corbata y la camisa eran, cada uno, de una talla diferente. El diseño de la corbata podría ser una descripción sensorial de unos fideos sōmen* estirados y embrollados realizada por un estudiante de arte desmañado. Todos parecían artículos comprados en tiendas baratas para salir del paso. Sin embargo, al observarlo durante un buen rato la ropa que vestía producía progresivamente una sensación de lástima. Tengo era de los que casi no prestaba atención a la ropa que él mismo llevaba, pero se fijaba en cómo iban vestidos los demás. Si tuviera que elegir a las personas peor vestidas de entre toda la gente que había conocido durante los diez últimos años, aquel hombre formaría parte de la considerablemente breve lista. No se trataba sólo de que fuera mal vestido, sino que además daba la impresión de que estaba profanando a propósito la idea de la moda en sí misma.


* Fideos de harina de trigo que se comen normalmente fríos. (N. del T.)

jueves, 18 de agosto de 2011

De todo lo que me quedó... (2)

Algunas canciones se merecen un bis. Otras cosas no.
Cuando ya no sirven las palabras 

Cuando se ha rajado la ilusión 
me emborracho con whisky barato 
a ver si me escuece el corazón 

Quiero ser tan duro como el hierro 
pero me derrito con tu olor. 
Quise hacer un cielo en el infierno 
a ver si acertaba por error 

Ya no queda nada entre tu y yo 
ya no queda nada entre los dos (bis) 

Cada cual que siga su camino, 
cada cual que baile su canción. 
Tú destino dicen ya está escrito, 
el mío tengo que escribirlo yo 

Y de tu cariño, de tu amor, de tu alegría 
de tu calor de vida mía, de te quiero tanto, 
al final, de todo lo que me quedó es la canción 
que estoy cantando 

Ya no queda nada entre tu y yo 
ya no queda nada entre los dos (bis)

lunes, 15 de agosto de 2011

Bitte warten II


Actualmente de vacaciones en ninguna parte. Tengo esto un poco abandonado. Hay algunas entradas programadas, pero pronto habrá bastantes más, en cuanto consiga ponerme al día con todo (que no es poco).

Todo sigue girando, incluso en agosto. Más aún en agosto.

viernes, 5 de agosto de 2011

De todo lo que me quedó...

Cuando ya no sirven las palabras 

Cuando se ha rajado la ilusión 
me emborracho con whisky barato 
a ver si me escuece el corazón 

Quiero ser tan duro como el hierro 
pero me derrito con tu olor. 
Quise hacer un cielo en el infierno 
a ver si acertaba por error 

Ya no queda nada entre tu y yo 
ya no queda nada entre los dos (bis) 

Cada cual que siga su camino, 
cada cual que baile su canción. 
Tú destino dicen ya está escrito, 
el mío tengo que escribirlo yo 

Y de tu cariño, de tu amor, de tu alegría 
de tu calor de vida mía, de te quiero tanto, 
al final, de todo lo que me quedó es la canción 
que estoy cantando 

Ya no queda nada entre tu y yo 
ya no queda nada entre los dos (bis)

martes, 2 de agosto de 2011

Variación sobre un tema de Alberto Tesán - "Platón aconseja a un guardían de la república"

VARIACIÓN SOBRE UN TEMA DE ALBERTO TESÁN
(«Platón aconseja a un guardián de la república»)

SI una noche de invierno
llegase a nuestras puertas un poeta,
procúrale un cobijo; que tenga trato amable
y comida caliente; que le ofrezcan
un baño y ropa limpia.
                                   Cuando haya descansado,
que los nobles le inviten a sus mesas,
que cante para ellos y reciba
honor y recompensas.




Que las autoridades le inviten a vivir
en palacio, encargándole himnos para las fiestas
de la ciudad (le asignarán asiento
fijo en la presidencia),
y sea su salario una partida
más en los presupuestos de la hacienda
pública.
             En fin, que la ciudad le cuente
pronto entre sus figuras más egregias,




pues ya sabes que para la república
nada más peligroso que un poeta.




22-III-97


Poema de Miguel d´Ors Lois publicado en Hacia Otra Luz Más Pura, Editorial Renacimiento, 1999, pág. 35.

Subo este poema por doble alusión. La primera ésta entrada que leí hace poco en la que se habla de que el Departamento de Defensa de los Estados Unidos prohíbe la Poesía pues "representa un riesgo especial". La segunda alusión...

lunes, 1 de agosto de 2011